La nave de Josep Pla en la que viven más de 300 personas afronta un desalojo anunciado para el próximo lunes 23 de Julio

(Al final adjuntamos carta enviada por los habitantes de la casa a la propiedad)

En la mañana de ayer, miércoles 18 de Julio, un solo día después de que el Conseller Felip Puig anunciara que “Habrá desalojo antes o después”, varios Mossos d´Esquadra se personaron en la nave de calle Puigcerda nº 127 para comunicar que el desalojo tendrá lugar el próximo lunes 23.

Hace más de un año, la propiedad denunció a los antiguos ocupantes de la nave, que fueron finalmente desalojados. En la actualidad, la propiedad ha vuelto a pedir el desalojo, sabiendo que la nave tiene otros habitantes distintos de los que en su día fueron denunciados. La actual orden de desalojo, se ha dictado, pues, sin que los actuales habitantes hayan podido tener ningún conocimiento del proceso legal de la nave y por ello, no han podido defenderse  ni menos aun recurrir esta orden de desalojo. Este proceder es cuestionable y más teniendo en cuenta que el criterio legal mayoritario entiende que la recuperación de los bienes inmuebles deteriorados o en desuso, por parte de sus propietarios, no debe hacerse desde la jurisdicción penal, sino la civil. Ello supone que el proceso legal de la nave, en otro Juzgado, no solo no habría dado lugar a una orden de desalojo, sino que hubiera significado el archivo del caso y su derivación a la jurisdicción civil. Y ello aun más, cuando ni la propiedad ni el Juzgado han argumentado en ningún momento la urgencia en la recuperación de la nave industrial, que lleva un año en esta situación. Aun y así, y sabiendo el drama humano que supone un desalojo en estas condiciones, la Juez de instrucción, el lunes pasado, tan sólo concedió un plazo de una semana más para abandonar la nave voluntariamente.

Desde ese día, el equipo jurídico que está llevando la defensa de los habitantes de la nave, con el apoyo de numerosas entidades sociales y vecinales, ha desplegado todos los medios para poder emprender una mediación o negociación ante la situación actual. La propietaria de la nave es la empresa Fincas Riana S.L. Dicha empresa pertenece mayoritariamente a la familia Iglesias Baciana, quien asimismo forma parte del Patronato de la Fundación Maite Iglesias Baciana. A pesar de que poseen una fundación que trabaja contra la pobreza y que tiene proyectos en África, los propietarios ni siquiera han querido conceder una reunión a los habitantes de la casa.

Asimismo, como llevan haciendo años, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona siguen mirando hacia otro lado ante situaciones de exclusión social generadas por el modelo de Barcelona y de sociedad imperante.

La gota que ha colmado el vaso ha sido el anuncio de Delegación del Gobierno, realizado a través de medios de comunicación, en el que amenazaban con intervenir en el desalojo, abriendo expedientes de expulsión a personas sin papeles y dejando la posibilidad abierta de realizar detenciones y traslados al Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona, cuando hace un año que se sabe que es gente que no ha creado ningun problema ni al barrio ni a la ciudad.

Ante esta situación, los colectivos abajo firmantes manifestamos que:

1.    – Exigimos que las Administraciones Públicas dejen de mirar hacia otro lado, y asuman las situaciones de exclusión social que el modelo social que han impuesto generan.

2.     – Nos parece realmente triste e indignante que personas que dedican su tiempo a proyectos de cooperación, además de a la gestión inmobiliaria, no hayan querido conceder ni una entrevista a las personas que viven en la nave y a sus representantes legales.

3.   – Denunciamos que muy probablemente el próximo lunes se llevará a cabo un desalojo por la vía penal, sin que la Jueza de Intrucción nº5 haya respetado las garantías inherentes a todo proceso penal en un Estado de Derecho. Asimismo, entendemos que tampoco se ha respetado el criterio de muchas Audiencias Provinciales, según las cuales cuando hay un abandono manifiesto de una propiedad, la conducta consistente en darle un uso social no puede ser nunca un delito.

4.    – Exigimos que las autoridades concedan un plazo mayor a las personas que viven en la nave para que puedan buscarse un sitio donde ir tras quedarse sin el edificio en el que viven y trabajan.

 5.     – Exigimos que la Delegación del Gobierno y la Jefatura Provincial de Barcelona se abstengan de aprovechar la situación para realizar una macro-redada bajo criterios de perfil étnico con el objetivo de abrir expedientes de expulsión y trasladar a personas al CIE de Zona Franca.

 6.    –  Exigimos que cese el racismo social e institucional al que se ven abocadas cotidianamente las personas africanas que viven en la ciudad de Barcelona mientras tratan de sobrevivir recogiendo chatarra, o vendiendo en el top manta, o simplemente mientras caminan por la ciudad.

Asimismo, anunciamos nuestra oposición al anunciado desalojo contra el que emprenderemos movilizaciones en los próximos días. Consideramos que este desalojo no hace sino agravar las circunstancias de exclusión social y de criminalización de un colectivo de personas que forman parte de nuestra ciudad y de nuestros barrios, y al cual apoyamos y admiramos por su capacidad de resistencia ante condiciones tan adversas.

Entidades firmantes:

Xarxa de Suport als Assentaments de Poblenou, Assemblea Social de Poblenou, Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la UB, Coordinadora de Asociaciones de Senegaleses de Catalunya, Asociación Catalana de Residentes Senegaleses, AAVV El Poblenou, Apropem-nos Xarxa Ciutadana, Asociación de Amistad con el Pueblo de Guatemala, ICV-Sant Marti, CGT Secció de Parcs i Jardins, Asociación 3 de Enero, Xarxa de Salut Comunitaria del Poblenou/Llitoral, ACS Bac de Roda, Asociación Derechos y Papeles para Todos

Carta enviada por los habitantes a la propiedad

A la atención de la familia Iglesias Baciana:

Estimados Señores,

Somos los habitantes de la nave industrial situada en la calle Puigcerda nº 127, nave que sabemos que es, al menos en parte, propiedad suya.

Queremos explicarle que habitamos en esta nave porque no tenemos ningún otro sitio donde vivir. Entramos en ella hace más de un año cuando estaba vacía, abandonada y llena de ruinas y suciedad. La hemos adecentado y reparado dentro de nuestras escasas posibilidades y hecho de ella nuestra vivienda y lugar de trabajo.

La mayoría de nosotros, personas de muy diversas nacionalidades y orígenes, vivimos honradamente de nuestro esfuerzo cotidiano, sea buscando y vendiendo chatarra, reciclando aparatos eléctricos en desuso y reparándolos,… En la nave hay hombres y mujeres, incluso familias con niños que no tienen otro lugar mejor para vivir. No hemos buscado esta situación, pretendemos vivir dignamente de un trabajo digno pero la crisis que padecemos nos ha abocado a esta situación.

Sabemos que recientemente se ha resuelto una orden de desalojo contra nosotros y nos dirigimos a ustedes para pedirles que no urjan a este desalojo hasta que podamos encontrar entre todos (Ayuntamiento, organizaciones de apoyo, nosotros mismos y toda la sociedad) un lugar donde podamos vivir dignamente. El Ayuntamiento y las instituciones no nos ofrecen ninguna salida mientras instan un desalojo urgente, ¿Dónde vamos a dormir?, ¿Cómo vamos a ganarnos la vida?

No existe ninguna urgencia para este desalojo. Donde vivimos no hacemos daño ni molestamos a nadie. Tampoco creemos producirles a ustedes ningún perjuicio económico ni de ningún otro tipo. No queremos permanecer eternamente en La Nave, queremos un sitio para vivir.

Sabemos que son ustedes sensibles a las penalidades de los pueblos africanos e incluso que aportan económicamente para atenuarlas; les pedimos que sean también sensibles a nuestra situación y posterguen nuestro desalojo.

Esperando no causarles molestias con esta carta, nos despedimos de ustedes, reiterándoles nuestra voluntad de llegar a buen termino en este caso.

Habitantes de la Nave de calle Puigcerdà 127