El Estado, a través del FROB, pierde más de 11.000 millones de euros con la venta de Catalunya Banc y abre la puerta a fondos buitres para nuevas especulaciones con la vivienda

 

A mediados del mes de julio, Catalunya Banc (CX) anunció la venta de su “cartera de hipotecas tóxicas” a Blackstone Group, fondo de inversión (perteneciente a los denominados fondos buitre) por 3.500 millones de euros. Blackstone Group también adquirió el resto de la plataforma inmobiliaria de CX por 40 millones. Lo que quedó de la entidad se entregó por 1.187 millones al BBVA.

La mayor parte de las hipotecas tóxicas (aquellas que tienen más dificultad de cobro), que quedaron en manos de Blackstone corresponden a deudas de familias que participan de la PAH y se han visto obligadas a dejar de pagar por la falta de empleo. De hecho, es llamativo el hecho de que los mismos bancos que no negocian quitas de deuda reales con estas familias están dispuestos a vender los pisos a fondos como Blackstone por un 50% de su valor, llegando incluso al 70% de descuento.

Con la venta de Catalunya Banc queda claro que el banco nunca se recuperó como trataron de convencernos políticos y banqueros, mientras se inyectaron más de 12.000 millones de euros de dinero público para “sanear” la entidad. Esta operación ha sido un fiasco: los ciudadanos y ciudadanas hemos perdido 11.000 millones de euros en el rescate y venta de Catalunya Banc. Sumado a esto, y como ya denunció la PAH, en 2010 se aprobaban incrementos salariales de más de 2.000 millones de euros para sus directivos, incluidos el ex-presidente Narcís Serra y al ex-director general Adolf Todó, al mismo tiempo que miles de familias perdían sus viviendas y eran desahuciadas de manera violenta.

Además, el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) y la SAREB (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) han servido únicamente a los poderes financieros que nos llevaron al colapso, convirtiendo la vivienda pública en gangas para los fondos buitres mientras desahucian a familias a las que jamás se les ofrecieron esas viviendas a los mismos precios. El caso de Madrid es ya paradigmático y en Barcelona existe la posibilidad de que se vendan 14,000 viviendas de Incasol (viviendas de alquiler protegido) a los mismos actores financieros.

Por eso la Plataforma de Afectados por la Hipoteca se reafirma en que esta no es una crisis sino una estafa. Hemos observado como una y otra vez las entidades financieras y los mal llamados fondos de inversión suman beneficios y sueldos millonarios y son rescatados o reciben subvenciones con dinero público. Los altos cargos no rinden cuentas por sus desastrosas gestiones, pero sí se llevan lucrativas jubilaciones y todo esto bajo el beneplácito y la complicidad de quienes nos gobiernan. No olvidemos que el actual Ministro de Economía, Luis de Guindos, fue miembro del consejo Asesor de Lehman Brothers a nivel europeo y Director en España y Portugal hasta su quiebra en 2008.

La PAH reitera nuevamente que aprobar la ILP que presentó a trámite en 2013 es un acuerdo de mínimos con la ciudadanía y no nos rendiremos hasta conseguirlo. Nuestra lucha contra cada entidad bancaria o fondo buitre que pretenda hacer de la vivienda un negocio continuo. Ni Blackstones, ni Apollos, ni Cerberus, ni Goldmans Sachs, ni ningún otro de estos nuevos actores financieros deben apropiarse de nuestras viviendas y nuestras ciudades. Sabemos que su próximo objetivo es hacerse con las viviendas de la SAREB (las que también hemos pagado entre todas) y especular con las viviendas en alquiler, creando nuevos productos financieros respaldados por los pagos de alquiler (rent-backed securities) como se hizo en su momento con las hipotecas. La banca y las políticas del Estado en materia de vivienda no han hecho más que aumentar el problema de falta de vivienda pública. Mientras tanto, la PAH ha impulsado la ILP y las mociones en ayuntamientos para pisos vacios en manos de entidades financieras, dando herramientas para subsanar las deficiencias de las nefastas políticas públicas de vivienda de los últimos 40 años.

Por eso, exigimos a CX que se haga cargo de las afectadas que en su dia firmaron la hipoteca con la entidad, independientemente de quién sea el nuevo titular de las mismas, Blackstone o BBVA, al igual que se hace con las hipotecas titularizadas.

Exigimos también a CX que sea resolutiva, y que aplique las demandas de la PAH a todas las afectadas por la hipoteca (dación en pago, condonación de la deuda y alquileres social, entendiendo este último como el 20-30% de ingresos de la unidad familiar)

Por último, anunciamos que continuaremos con una serie de acciones junto con el resto de las PAHs contra Catalunya Banc, el BBVA y Blackstone, denunciando donde, cuando y a quien haga falta y actuando en las calles porque la vivienda no es un negocio, es un derecho!

 Sí se puede!

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