Solución para Hiba

La mañana de hoy ha abierto con un nuevo Stop Desahucios, y ahí estábamos PAH Barcelona para evitarlo. El caso de Hiba (mujer separada que vive con tres hijos menores) se remite a abril, cuando la propietaria del inmueble donde viven desde hace año y medio comenzó a no aceptarle el pago del alquiler. Un caso claro de mobbing inmobiliario que acabó con orden de desahucio a esta familia.

Ya habíamos evitado los intentos de desahucio anteriores y hoy se enfrentaban a su tercer lanzamiento, a pesar de ser clara candidata para entrar en las mesas de emergencia del Ayutamiento. El problema ha venido a raíz de que no le adjudicaban piso hasta dentro de dos meses, por tanto si hoy se ejecutaba el desahucio, Hiba y sus hijos se quedaban en la calle. Ante tal irresponsabilidad de la administración, la PAH hemos actuado de forma contundente.

Tras tensas negociaciones con la cominitiva judicial (que en ningún momento se ha mostrado predispuesta a evitar el desalojo), con la propiedad (que no ha querido aceptar la oferta del Ayuntamiento de mantener a Hiba en su casa hasta la adjudicación de su vivienda, aun asumiendo la administración el pago del alquiler) y la excesiva presencia de los Mossos d’Esquadra (que tras acordonar la calle no han tenido ningún rubor en echarnos con actitud violenta para facilitar la salida de Hiba y sus cosas), el desahucio ha acabado ejecutándose dejando a la familia en la calle. Nos preguntamos si esta va a ser a partir de ahora la actitud de las fuerzas del orden en los desahucios, ¿deberemos enfrentarnos a los mossos cada día para defender los derechos de las familias más vulnerables?

Lo decimos siempre y nos son palabras vacías: ¡con la PAH nadie se queda en la calle! Tras calmar y dar ánimos a Hiba, nos hemos dirigido a las oficinas de Servicios Sociales para exigir vivienda digna hoy sin falta. Y lo logramos.
Una vez más, gracias a la presión social y a la ciudadanía organizada, hemos conseguido que el Ayuntamiento le conceda el piso de la mesa de emergencia en un plazo de 3/4 días, durante los cuales Hiba ha decidido ir a casa de una amiga mientras hace la mudanza.
Esta historia no hace más que reafirmar la poca voluntad política de empezar a actuar como se le exige a la administración, cumpliendo la Ley 24/2015, que a pesar de su suspensión, sigue teniendo una parte muy vigente: como el artículo 6 que obliga a un realojo adecuado ante el riego de desahucio. Queremos denunciar la poca movilización de pisos vacios que han de usarse para cubrir la emergencia habitacional, por parte de la Generalitat y el Ayuntamiento.
Según nos informan las vecinas del bloque donde residía Hiba, de los 36 pisos que consta la finca, todos del mismo propietario, sólo hay habitados 10. Un pequeño ejemplo del estado de la vivienda en Barcelona, así que basta de excusas: ¡ni gente sin casa ni casas sin gente! La PAH seguiremos arrancando soluciones y dando visibilidad a la verdadera realidad social de la ciudad. ¡Empoderadas, seguimos defendiendo el Derecho a la Vivienda!

¡SÍ SE PUEDE!