sense habitatge no hi ha educació

Presentamos el protocolo “sin vivienda no hay educación”

Junto con la Plataforma de Afectadas por la Hipoteca (PAH), el Sindicato de Inquilinas y la CGT, hemos presentado el protocolo “Sin vivienda no hay educación”, impulsado por USTEC·STEs (IAC), una guía dirigida a docentes y centros educativos para ofrecer orientaciones claras sobre cómo actuar ante casos de desahucio que afectan al alumnado.

En Cataluña, el 70% de los desahucios implican a infantes, poniendo en riesgo su derecho a la educación. Ante esta realidad, el protocolo busca unificar la respuesta de los centros educativos y proporcionar herramientas para detectar y acompañar a las familias afectadas. El documento destaca la importancia de la figura del tutor o tutora en la detección de situaciones de riesgo, así como la colaboración del equipo docente y los profesionales socioeducativos de los centros.

Una de cada cuatro personas en Cataluña es pobre. En nuestra comunidad se producen el 27% del total de todo el Estado. Cataluña es un país marcado por una lacra llamada pobreza infantil y juvenil cuya tasa casi alcanza el 35%, es decir, más de 400.000 criaturas viven en la exclusión social, de las cuales más de la mitad viven en situación de pobreza grave. Esto se traduce, por ejemplo, en que el 19% de los infantes viven en hogares que no pueden mantener una temperatura adecuada y en los que no pueden satisfacerse otras necesidades básicas como son la alimentación, la educación, el ocio o la conciliación. Todo esto hace que muchas familias en situación de vulnerabilidad malvivan en hogares inadecuados o en riesgo de desahucio, siendo las más afectadas las familias monomarentales.

Este contexto tiene un impacto directo en los centros educativos. Toda esta situación de pobreza y emergencia de la vivienda afecta directamente al alumnado en su proceso de aprendizaje y tensiona la convivencia en las aulas. En el 70% de los desahucios hay menores implicados. Tenemos docentes pidiendo permiso a los equipos directivos para ir a parar desahucios del alumnado en horario laboral. Algunas familias no podemos proporcionar desayunos de calidad a nuestros hijos e hijas o no podemos asegurar las tres comidas diarias, ahogadas por las hipotecas y los alquileres. A mayor inseguridad residencial y mayor dificultad de acceso a los productos y suministros básicos, mayor deterioro de la salud mental y física.

Fruto de este análisis compartido, las cuatro organizaciones hemos elaborado esta herramienta útil, que debe servir para orientar a cualquier trabajadora de la educación y al mismo tiempo para detectar, asesorar y acompañar cualquier caso de emergencia habitacional, y convertirlo con una acción colectiva desde el centro y con el entorno.

La herramienta está estructurada en 4 partes diferenciadas

1️⃣ Detección y acogida desde la comunidad educativa
Los centros educativos son espacios de confianza para muchas familias. Somos a menudo las primeras en detectar situaciones de vulnerabilidad residencial, cuando el alumnado llega a clase con angustia, cansancio o directamente explica que su familia tiene problemas para pagar el alquiler o que ha recibido una orden de desahucio. Esta primera parte del protocolo nos da pautas para saber cómo acoger estas situaciones, identificar señales de alerta y actuar con discreción pero con firmeza para ofrecer soporte.

2️⃣ Primera respuesta y colectivización del problema
Ante un caso de emergencia habitacional, la respuesta debe ser rápida y estructurada. Este protocolo nos da herramientas concretas para saber cómo actuar según la situación: cómo activar la red de apoyo dentro del centro, cómo ponerse en contacto con plataformas de defensa de la vivienda y, sobre todo, cómo convertir un problema individual en una respuesta colectiva. No podemos dejar a las familias solas; es necesario que la escuela sea un espacio de protección y solidaridad. Para ello, también hemos preparado materiales visuales que sintetizan estas acciones para facilitar su aplicación.

3️⃣ Afrontar un desahucio desde el centro y desde el sindicalismo de vivienda
Cuando un desahucio es inminente, es necesaria una respuesta organizada. Esta parte del protocolo establece cómo se puede dar apoyo a la familia desde el centro educativo, qué acciones legales se pueden emprender y cómo enlazarlo con el movimiento por la vivienda. Sabemos que no siempre podremos evitar el desahucio, pero sí que podemos acompañar, visibilizar y presionar para que se garanticen soluciones dignas.

4️⃣ Cambio de paradigma: hacia una acción colectiva
Este protocolo no es sólo una herramienta técnica, sino una propuesta de cambio de mirada. Necesitamos dejar de tratar estos casos como excepciones y entender que son consecuencia de un problema sistémico. La vivienda es un derecho fundamental y sin una vivienda digna, no hay educación posible. Este documento nos da herramientas, pero su fuerza real dependerá de cómo lo utilicemos colectivamente. Porque somos muchas las personas dispuestas a no mirar hacia otro lado y a luchar para que ningún infante tenga que afrontar solo el miedo a perder su casa.

Aprovechamos para hacer un llamamiento a la organización colectiva, que acompañaremos desde los barrios y desde los municipios con el conjunto de organizaciones que conformamos el movimiento por la vivienda en todo el territorio. De hecho, con el protocolo también se encuentra un directorio actualizado y un mapa interactivo con todos los grupos del territorio catalán.

La vivienda es una lucha de todos y todas. Es la misma lucha de todo aquel alumnado que entra en los centros educativos arrastrando las heridas de la pobreza, la discriminación y la desigualdad; es la lucha de los miles de trabajadores y trabajadoras que vamos a trabajar cada día sin saber si llegaremos a fin de mes; es la misma lucha del personal sanitario y educativo contra los recortes; es la misma lucha para salvar el planeta; contra los discursos de odio; por una sociedad feminista; es la lucha de la clase trabajadora contra el gran capital de este país y el de más allá.

Podéis consultar y descargar el protocolo completo en el siguiente enlace:

Sin vivienda no hay educación – Protocolo de actuación ante desahucios

Con esta iniciativa, reafirmamos nuestro compromiso en la defensa de los derechos de infantes y adolescentes, y en la lucha por una educación pública de calidad que garantice la igualdad de oportunidades para todo el alumnado.

Aprovechamos para compartir la revista ”Sin hogar no se puede educar”

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