Ens dones un cop de mà?

PAH Barcelona no cobrem afiliacions ni pels assessoraments, però la lluita per l'habitatge comporta moltes despeses, ens ajudes a cobrir-les?

11 de noviembre vaga general por qué vivir nos cuesta la vida

Por una vida digna: salarios justos, vivienda accesible y servicios públicos de calidad. Huelga general del 11 de noviembre para exigir que se ponga la vida en el centro y hacer frente a la precariedad y la especulación.

Llevamos años viviendo una ofensiva sostenida contra las condiciones de vida de la clase trabajadora. Trabajar ya no garantiza vivir con dignidad, cobrar un salario no asegura acceder a una vivienda digna. La productividad mejora, pero la jornada laboral se mantiene. Los beneficios empresariales baten récords, pero los salarios se estancan. El PIB crece, pero la precariedad se extiende.

La vivienda se ha convertido en un bien inaccesible para muchas de nosotras: hoy, el coste medio de acceder a una vivienda supera el 50 % de los ingresos. Mientras los grandes especuladores concentran cada vez más propiedades, las trabajadoras estamos condenadas a alquileres impagables, a vivir endeudadas, a sufrir viviendas en mal estado o a no poder emanciparnos.

Esta ofensiva no se limita a la vivienda y los salarios, sino que también se extiende a los servicios públicos que sostienen la vida cotidiana. El sistema sanitario y la educación pública sufren un proceso de desmantelamiento progresivo: infrafinanciación crónica, precarización de las plantillas y procesos crecientes de externalización, mientras el negocio privado gana terreno. Entretanto, el dinero público se destina a aumentar el gasto militar para librar guerras que encarecen aún más los precios.

Nos dicen que esta es la legislatura de la vivienda o que la economía va mejor que nunca. Pero, en realidad, las trabajadoras y los trabajadores no hemos notado nada de todo eso y seguimos sufriendo para poder vivir dignamente.

Sin embargo, en los últimos meses también hemos vivido acontecimientos esperanzadores. La comunidad educativa ha protagonizado huelgas históricas. El campesinado ha conseguido paralizar autopistas y puertos para decir basta. Y las manifestaciones por la vivienda han logrado obligar a los gobiernos a aprobar leyes que no querían impulsar. En estos meses hemos visto que solo luchando podemos conseguir mejorar nuestras vidas. Ahora es el momento de redoblar la lucha.

Por eso exigimos:

1. Bajada de los precios del alquiler

El precio del alquiler no puede fijarlo el mercado. Por eso, es necesario reformar el índice de referencia de los precios del alquiler y vincularlo a los salarios.

2. Prohibición de los desahucios sin alternativa habitacional y contratos indefinidos

Hay que garantizar unas condiciones mínimas de estabilidad residencial como requisito para tener seguridad material. Por eso, reclamamos la prohibición de todos los desahucios de personas vulnerables que no dispongan de una alternativa habitacional y que los contratos de alquiler pasen a ser indefinidos.

3. Expropiación de viviendas de bancos y fondos buitre

Es necesario recuperar las viviendas de los grandes especuladores y ponerlas bajo control público, así como prohibir las compras especulativas para evitar el acaparamiento de viviendas.

4. Construcción de un parque público de vivienda

Hay que construir un verdadero parque público de vivienda, financiado mediante un impuesto especial a las rentas inmobiliarias. También es necesario garantizar que sea íntegramente público, eliminando los límites mínimos de ingresos para acceder a él.

5. Reconocimiento de los derechos sindicales

Los derechos deben garantizarse mediante la autoorganización de las trabajadoras y los trabajadores. Por eso, es necesario reconocer los derechos sindicales en materia de vivienda, incluido el derecho a la negociación colectiva, a la representación sindical y a la huelga de alquileres cuando se produzcan incumplimientos por parte de la propiedad.

6. Aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 1.600 € y pensión mínima igual al SMI

El salario mínimo debe garantizar unas condiciones de vida dignas. Hoy no lo hace.

7. Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales

Reducir la jornada significa repartir el trabajo y combatir el paro, mejorar la salud y la calidad de vida, y facilitar la conciliación.

8. Incremento de los salarios para compensar la pérdida efectiva de poder adquisitivo

Para una parte muy importante de la población trabajadora, el alquiler o la hipoteca absorben entre el 40 % y el 60 % de los ingresos, pero su peso en el IPC es insuficiente, lo que genera una distorsión entre la inflación oficial y el coste real de la vida.

9. Defensa de todos los servicios públicos

Ni salarios por los suelos ni vivienda por las nubes. ¡Huelga general!

Puedes sumarte al manifiesto, ver los comités, descargar materiales y más en la web https://vagageneral.org/

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