Mientras los precios del alquiler son inasumibles, ahora se suma un nuevo factor: el impacto de la guerra en Irán, que está encareciendo la energía y empujando la inflación. Esto no es algo abstracto: significa que vivir cuesta más, que llenar la nevera cuesta más y, sobre todo, que pagar el alquiler se hace aún más difícil para miles de familias.
A esta situación se le añade una realidad que conocemos bien: en 2026 y los próximos años, vencen miles de contratos de alquiler firmados en plena burbuja reciente. Contratos que, si no se hace nada, se traducirán en subidas abusivas, expulsiones silenciosas o directamente desahucios invisibles. Todo esto ocurre mientras muchas comunidades autónomas se niegan a aplicar la ley de vivienda, bloqueando medidas básicas como la regulación de precios o la protección de los contratos en zonas tensionadas.
Ante este escenario, aunque sea de forma muy limitada, el Gobierno ha lanzado un Decreto que nace como un intento de poner freno a unos precios desbocados que están expulsando a las familias de sus hogares. Una medida que llega tarde y se queda corta, pero que demuestra algo clave: que cuando hay presión social y organización, incluso los gobiernos se ven obligados a intervenir.
En treinta días este Decreto será votado y veremos si es validado o la derecha defensora de la especulación y los beneficios de una minoría sigue secuestrando el derecho a la vivienda de la mayoría.
El Real Decreto-ley 8/2026 introduce una prórroga extraordinaria de 2 años para los contratos de alquiler que vayan a terminar en 2026 y 2027. Esta norma, en vigor desde el pasado 22 de marzo, puede no ser convalidada en el plazo de un mes por parte del Congreso de los Diputados; sin embargo, sus efectos jurídicos ya son plenamente eficaces mientras continúe en vigor. Por ello, solicita a tu casero la prórroga extraordinaria con este modelo de burofax.
En el caso de Cataluña y otras Comunidades Autónomas que han aprobado el control de rentas, esta medida convive con las prórrogas extraordinarias de 3 años previstas para la finalización de contratos de alquiler en las zonas de mercado residencial tensionado. Ambas medidas son incompatibles, pero, ante la incertidumbre de cómo aplicarán las medidas los tribunales, es recomendable pedir la prórroga de 3 años por zonas de mercado residencial tensionado y, subsidiariamente, la prórroga de 2 años.
¡APROVECHA!
Descarga el documento que hemos preparado, rellénalo y solicita tus derechos
En función de si estás en municipios declarados como zonas de mercado residencial tensionado (puedes consultarlo aquí), envía a tu casero uno de los siguientes documentos por burofax:
Si tienes un contrato de alquiler de vivienda habitual que ya está en marcha, y se te va a acabar antes del 31 de diciembre de 2027 (ya sea porque termina el tiempo obligatorio o la prórroga automática), puedes pedir quedarte más tiempo.
